Border center

Verificado, el precursor mexicano contra la desinformación

Modificar los hábitos de información de una sociedad que vive en la época de la inmediatez ha significado un desafío permanente para cuatro poderosas mujeres que conforman el equipo de Verificado.

El primer paso para construir desde los cimientos el primer medio de comunicación en México enfocado en la verificación de información y el combate contra la desinformación, es tener claro que no vale rendirse.

Con mucho empeño y poco dinero, Verificado nació en Monterrey, Nuevo León, y ha transformado el escenario de la comunicación en el país.

Ahora se aprecia la dicotomía de los que quieren y elaboran información probada y los que aún escriben y comparten información de botepronto, sin verificar. Eso incluye a reporteros e, incluso, salas de redacción enteras.

Para Daniela Mendoza, directora de Verificado, el mayor obstáculo que inicialmente encontró este proyecto fue la “incredulidad del gremio”. Cuenta Mendoza que se enfrentaban a opiniones como: “Ay, la verificación como quiera se tiene que hacer, nada se tiene que publicar sin comprobar”.

Mendoza les respondía: “Pues sí, pero hazlo. No lo estabas haciendo y el hecho de que tenga que haber un medio de fact cheking es porque no lo estábamos haciendo”.

La “autora intelectual de Verificado”, como ella misma se define, es una periodista con 20 años de trayectoria en distintos medios de comunicación de Nuevo León y Tamaulipas.

Mendoza comenzó a trabajar como periodista en el periódico El Porvenir de Monterrey. Luego de unos años, se mudó temporalmente a Reynosa, Tamaulipas, donde trabajó entre 2006 y 2007 para El Valle de Reynosa, una publicación que ya dejó de existir. A su regreso Daniela Mendoza trabajó para el semanario Hora Cero y luego fue reportera y editora del diario Milenio Monterrey durante 11 años. Esa experiencia le enseñó que la inmediatez provoca que los reporteros den por sentada mucha de la información que publican sin hacer verificación.

“Lo obviaban y lo obviábamos, y yo entiendo porqué lo obviábamos y tampoco voy a decir que, ‘qué malos profesionales’”, recuerda.

El inicio del proyecto

mujeres integrantes de verificado trabajan frente a una computadora

El equipo de Verificado en acción. Estas cuatro apasionadas de la verificación empezaron un trabajo pionero en México en 2017. Foto: Captura de pantalla, cortesía de Punto Uno.

El equipo de Verificado arrancó en 2017 con el objetivo primordial de hacer fact checking o verificación de hechos y combate a la desinformación.

Mendoza, quien además tiene una maestría en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) y es profesora de Periodismo en la misma institución, cuenta que en marzo de 2017 tuvo la fortuna de ser elegida para cursar un taller de mujeres lideresas en salas de redacción que daba la Fundación Gabo.

Ahí conoció a destacadas mujeres, entre ellas, Cristina Tardáguila, de Agencia Lupa en Brasil, y a Laura Zommer, de Chequeado en Argentina.

De ellas escuchó y aprendió de fact checking. Era una práctica nueva para Mendoza. Además, se dio cuenta de cuán necesaria era.

“Acostumbrada a que gran parte de mi vida la había pasado haciendo un periodismo de declaración, que dices, ‘está diciendo puras mentiras’, pero como quiera ibas y lo reproducías porque eso fue lo que dijo el gobernador”.

Chequeado es el precursor del fact checking en América Latina, detalla Mendoza y cuando se le metió en la cabeza que tenía que emprender algo así en México, fue becada por Laura Zommer para tomar el curso del medio argentino.

“Quería hacer algo distinto y sabía que en la operatividad de una empresa (como Milenio) tan grande no puedes hacer cambios tan radicales, o sea, puedes hacer algunas pequeñas innovaciones, pero incorporar una unidad de fact checking iba a ser muy difícil, entonces pensé que quería hacer algo”, detalla Mendoza.

Reunir al equipo ideal

integrantes del equipo de verificado

Verificado es un proyecto dirigido por mujeres que ha puesto en alto el ejercicio de la verificación periodística desde Monterrey, Nuevo León. En la foto de izquierda a derecha: Syndy García, Daniela Mendoza, Liliana Elósegui, y Deyra Guerrero, integrantes de Verificado. Foto: Azeneth Álvarez.

Para lograr echar a andar el proyecto en julio de ese mismo año, se dio a la tarea de reunir al “dream team” que necesitaba: periodistas afines, con rigor, objetividad, metodología y conocimiento de divulgación y marketing.

“Como Syndy (García), y luego Deyra Guerrero y nada más nos faltaba una pieza fundamental, que era cómo difundir lo que hacemos, porque justamente ahí aprendí que puedes hacer las cosas muy chidas, pero si no tienes quién difunda adecuadamente tu trabajo, pues la mejor investigación periodística se queda en un pequeño nicho de personas.

“Y entonces ahí fue cuando decidimos, decidí, también extenderle la invitación a Liliana (Elósegui) y la verdad que fue una gran aportación, porque justamente desarrolló toda esta parte de cómo nos vamos a ver hacia afuera”, describe.

Deyra Guerrero tiene más de 15 años de experiencia en el periodismo, también es profesora en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UANL y se describe como “una obsesiva de los datos y de lo extraordinario”.

La periodista Liliana Elósegui, editora y coordinadora de redes sociales de Verificado, ha trabajado en diversos medios en prensa escrita, radio y televisión y fue directora de Comunicación de la Comisión Estatal de Derechos Humanos. Elósegui se caracteriza, además, por ser firme creyente de que el conocimiento te da el poder para combatir la corrupción.

Por su parte, Syndy García trabaja como periodista independiente, sin embargo, ha reporteado para Milenio, Multimedios, El Horizonte y la agencia Notimex, entre otros. Es metódica y estricta con la información, y en Verificado hace un gran aporte en la investigación y el análisis del discurso público.

En cuestión de cuatro o cinco reuniones idearon la estructura básica, las secciones, el modelo y la metodología. Mendoza invirtió dinero que tenía ahorrado, bajo la advertencia de que éste les ayudaría para sostenerse cinco meses y ya después verían cómo le harían.

Todas tenían otros empleos, pero éste sería un proyecto propio y afín a sus perfiles, “querían trabajar en proyectos periodísticos, pero nadie quería volver de algún modo al esquema tradicional, de horarios, exclusividad, etcétera, y a todas les funcionaba”.

Comenzó la experiencia

Daniela mendoza dando un taller a periodistas

Daniela Mendoza da un taller a personas voluntarias de Verificado en la Casa del Árbol, en Monterrey, el 20 de marzo de 2021, como parte de las actividades de la organización para verificar las elecciones federales que se realizaron el 6 junio del mismo año. Foto: Teresa González.

Apenas arrancaron con verificaciones de declaraciones de políticos y funcionarios a nivel regional, cuando en septiembre de 2017 se desbordó la desinformación en torno al terremoto en Ciudad de México y echaron manos a la obra haciendo sus propias verificaciones.

Asimismo, se unieron a la iniciativa nacional Verificado19S para comprobar información sobre el terremoto, “para no generar pánico entre la población o para equilibrar la ayuda que se iba gestando por parte de voluntarias y voluntarios”.

Las secciones de contenidos fueron creciendo, agrega Mendoza, a la vez que se enfrentaron a situaciones complicadas, como la copia de su nombre por parte de otros medios.

En tres distintas ocasiones tuvieron que lidiar con la duplicidad de su nombre.

La primera, fue con Verificado19S, con quien prefirieron unirse para trabajar por una misma causa. La segunda ocasión se dio cuando en las elecciones presidenciales surgió Verificado2018. También se sumaron a la iniciativa.

La tercera vez fue quizá la más polémica, al momento en que la agencia de noticias del gobierno federal creó una mal lograda sección de verificación con el nombre exacto de la iniciativa regiomontana.

En su ruta al crecimiento, Deyra Guerrero propuso hacer una sección de verificaciones a la conferencia “Mañanera” del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, lo que las ha colocado en una posición importante en el tema de la comprobación del discurso oficial.

Sin la pretensión de crear un ejercicio de confrontación, elaboraron una minuciosa metodología de verificación de los dichos del mandatario nacional, que resultó ser un sistema innovador de transparencia.

En busca de la sostenibilidad

grupo de personas que posan para una foto

Verificado también ofrece talleres para organizaciones de la sociedad civil. En la gráfica, el grupo del Centro de Integración Ciudadana luego del taller con Verificado en la ciudad de Monterrey el 15 de noviembre de 2019.

Para cuatro mujeres que dedican cada vez más tiempo a un proyecto, llega un momento en que es urgente encontrar un método eficiente de sostenibilidad. Fue así que crearon talleres de fact checking que han llevado a universidades, organizaciones periodísticas e iniciativa privada. También venden camisetas y algunos otros artículos de promoción.

El número de seguidores que consumen y comparten sus artículos en Facebook haciende ya a 38 mil 852, mientras que en Twitter tienen 13,900.

La periodista regiomontana afirma que la vinculación con otras organizaciones y medios de comunicación ha sido crucial, como cuando en 2018 se incorporaron al directorio de medios de Sembramedia, organización que impulsa el periodismo emprendedor.

Otro empuje fue su integración a la iniciativa Latam Chequea y a la International Fact Checking Network.

Gracias a que Mendoza se enfocó en buscar recursos, consiguieron una subvención que Sembramedia otorgó como parte del Hub de Periodismo de Investigación de la Frontera Norte, un proyecto del International Center for Journalists en alianza con el Border Center for Journalists and Bloggers y con el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional.

Esa subvención les dio para pagar salarios de seis meses y la capacidad de seguir creciendo en contenidos y propuestas.

“Pero lo que nos dio también fue entender cómo teníamos que trabajar un medio de comunicación, que sí podíamos, como periodistas, hacer administración, hacer todo. Sólo que teníamos que aprender”.

Han trabajado con Twitter y Google, compañía con la que, por cierto, trabajarán de nuevo, gracias a que ganaron el Google Innovation Challenge.

“Si quieres ser un emprendedor periodístico, necesitas saber cuáles son tus fuentes y cuáles son las organizaciones con las que puedes emparejar tu misión y visión. Y con quién puedes colaborar en activo”, dice.

Consejos para periodistas

periodistas en oficinas del IMER en la Ciudad de Mexico

Verificado dio un taller de verificacion a integrantes del departamento de Noticias del Instituto Mexicano de la Radio (Imer) en la Ciudad de México del 1 al 3 de agosto de 2019. Foto: Cortesía del Imer.

Para la verificación básica, Mendoza recomienda a los periodistas que una vez que se detecte una frase que se pueda comprobar, es decir, que se puedan constatar los dichos con los hechos y los datos, se procede a indagar en datos oficiales y alternativos o de contraste.

“Cuando no entiendes un tema porque es algo súper complejo, como el COVID-19, entonces buscas una opinión experta, pero no cualquiera” y subraya la importancia de que sean especialistas en el tema.

Posteriormente se revisa el material, agrega, y si el dicho es completamente verdadero y corresponde a la realidad, se califica como verdadero y si lo declarado tiene datos que son verdaderos, pero está haciendo una comparación engañosa o tomando parámetros con los que no se deben de medir ese tipo de cosas, entonces, es una información engañosa.

Agrega que hay declaraciones sin ningún fundamento, lo cual es calificado como falso.

Sugiere realizar una redacción sencilla, que explique mediante una estructura que detalle paso por paso el trabajo de verificación, con qué se comparó y las fuentes consultadas.

La directora de Verificado considera que, tomando en cuenta que un medio independiente tarda entre 3 y 5 años en asentarse y de 5 a 7 en consolidarse, su proyecto aún está en el proceso de crecimiento.

Verificado ahora tiene cinco personas trabajando de base y 18 voluntarias, que son estudiantes de periodismo.