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La industria que ha sido el orgullo de la gente de Monterrey ahora los está matando: la historia detrás de la historia

La cifra es de locura. El gobierno federal tiene sólo cinco inspectores para verificar que las 5 mil 472 industrias que hay en Nuevo León, respeten las leyes que regulan la emisión de contaminantes.

Sí, leíste bien: cinco inspectores para supervisar que 5 mil 472 empresas no contaminen más de la cuenta. El epílogo no podría ser más fácil de imaginar.

El dato constituye una de las revelaciones más notables de la investigación que realizaron el periodista Marco Córdoba y Juan Manuel Ramos, activista por la transparencia y director de Redes Quinto Poder, asociación civil fundada en Monterrey en mayo de 2012.

La investigación, fondeada por el Border Center for Journalists and Bloggers, es resultado de una poco frecuente, pero exitosa en este caso, alianza entre activista y reportero.

Gráfica comparativa. Da click al cuadro del centro y mueve la barra a la izquiera o derecha.

El reportaje revela la enorme amenaza a la salud, principalmente de los habitantes de la zona metropolitana de Monterrey, que plantea la excesiva emisión de contaminantes por parte de algunas empresas que han contribuido de manera notable a la consolidación de la Sultana del Norte como centro de la actividad industrial del país y, también, al orgullo de los regiomontanos.

La investigación aporta evidencia que sugiere un contubernio entre empresas y gobierno (de los tres niveles) como explicación a la falta de regulación que les ha permitido a estas empresas durante años, arrojar a la atmosfera cantidades excesivas de residuos dañinos para el ser humano, en clara violación a normas nacionales e internacionales en la materia.

El trayecto de la investigación

Ramos dice que la idea de esta historia comenzó a gestarse hace cuatro años, al inicio del gobierno de Jaime Rodríguez Calderón, cuando se suscitó un intenso debate para ubicar a la fuente de la polución que había convertido a la zona metropolitana de Monterrey en una de las regiones más contaminadas del Continente Americano.

En ese entonces, recuerda el activista, se percibía una propensión casi generalizada, sobre todo desde el ámbito gubernamental, a identificar a los automóviles como origen principalísimo del problema.

“Es verdad que en todo Nuevo León aumentó de manera importante el parque vehicular, pero llamaba la atención que no se incluyera en el debate al que parecía ser otro agente contaminante muy destacado: la industria”, dice Ramos.

En ese momento nacieron las preguntas que dieron origen a su historia, la cual finalmente se presentó hace unos meses al proyecto del Border Hub: ¿Juegan un papel definitorio en la contaminación las empresas que dan vida a la zona industrial más importante de México?, ¿quién verifica sus emisiones?, ¿cómo lo hacen?

Para responder esas interrogantes, Córdoba y Ramos trazaron un plan que implicaba identificar a los entes gubernamentales encargados de hacer cumplir las leyes en materia ecológica, en los ámbitos federal, estatal y local. Y luego les enviaron, utilizando las leyes de transparencia, las baterías de preguntas.

Más tarde fueron a platicar con quienes, creían ellos, tenían que estar entre los damnificados.

Eligieron a los habitantes de Céntrika, uno de los proyectos de restauración urbana más importantes en la historia reciente de Monterrey.

Inaugurado en 2007, el proyecto inmobiliario se construyó sobre un confinamiento de residuos industriales peligrosos, en los terrenos que en su momento ocupó la extinta Minera American Smelting and Refining Company (Asarco).

Los habitantes de Céntrika respiran diariamente las emisiones que generan plantas como Cemex, Vitro, Crisa Libbey y la acerera Magotteaux, entre muchas otras.

Los testimonios sobre afectaciones a las vías respiratorias, fosas nasales, pulmones… se acumularon rápidamente. No así las posturas de las empresas mencionadas en el reportaje, ninguna de las cuales respondió a las solicitudes de los reporteros para compartir su versión de la situación.

La amenaza

De acuerdo con Ramos, mucha gente, consciente del riesgo de permanecer en Céntrika, decidió mudarse a zonas menos afectadas por la polución. Pero no todos los habitantes del desarrollo tienen hoy o tendrán en el futuro esa posibilidad. La mayoría de los habitantes del proyecto inmobiliario tendrán que quedarse ahí. 

Con los niveles de contaminación que vive la zona metropolitana de Monterrey, la multiplicación exponencial de las afecciones serias de salud, derivadas de las emisiones de las industrias de la zona, es sólo cuestión de tiempo.

Y con el aumento de esas afecciones, dice el activista, el incremento en la demanda de atención médica para esa población enferma no puede sino crecer y poner en jaque a un sistema estatal de salud que ya no da para mucho más.

En busca de incidencia

Concluida la investigación periodística, a Córdoba y Ramos no hay asunto que les ocupe más hoy que asegurar que la historia, una vez que sea publicada, tenga una incidencia clara, es decir, que la denuncia periodística se transforme en cambios tangibles que permitan solucionar el problema.

Las relaciones que ha forjado Redes Quinto Poder desde su fundación hace siete años, pueden ser la herramienta para conseguirlo. Si esa incidencia se logra, la alianza periodismo-activismo probaría su eficacia.

Pero, ¿cuáles serían, de acuerdo con Ramos, ejemplos de una incidencia efectiva?:

  • Que los tres niveles de gobierno integren en sus presupuestos de 2020 una suma importante de recursos económicos para capacitar y aumentar el número de encargados de verificar las emisiones de la industria en el estado de Nuevo León.
  • Que la gente piense en lo que tienen que respirar por vivir en determinado lugar, y que entienda que, si su salud está siendo amenazada, deben mudarse de inmediato.
  • Que las industrias que contaminan publiquen sus inventarios de emisiones, para que todo mundo pueda saber qué residuos generan, cómo los manejan y qué daño pueden causar a la salud de las personas.
  • Que la gente en Monterrey evite comprar casas en zonas aledañas a empresas que generan mucha contaminación. Por solucionar un problema de vivienda no debe ponerse en riesgo la salud.

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

¿Cuáles fueron los principales obstáculos que enfrentaron al hacer esta historia?

Encontramos muy pocas fuentes que se animaran a hablar abiertamente de la conexión que, presumimos, existe entre la industria y el gobierno.

Estos dos actores tienen una relación simbiótica que permite que no se apliquen las normativas medioambientales y que haya industrias a las que se les permita operar, a pesar de que estén dañando tanto a la población.

Por otro lado, las empresas mencionadas en el texto decidieron no atendernos. Tener su versión de los hechos le hubiera dado más equilibrio a la historia, pero decidieron no hablar.

 

¿Cuáles fueron las enseñanzas que les dejó este proyecto?

Es la primera vez que trabajo con editores. Es algo que puede resultar estresante, pero hacerlo eleva el rigor de la investigación, son una guía.

¿Para un activista como tú, procurar el balance que demanda el periodismo fue complicado?

Antes de esta investigación nunca (en Redes Quinto Poder) le preguntamos su versión de los hechos a las personas que estábamos investigando. Ahora entendemos que hacerlo es primordial.

Para que una historia tenga balance debes incluir la versión de todas las partes. Si tienes algún sesgo lo debes guardar en el cajón. Por más doloroso que resulte, hay que buscar la imparcialidad. Si hay algo que no puedes documentar o demostrar, no lo puedes decir.

Además, trabajar en equipo me resultó saludable, porque aprendes. Escuchar otras opiniones, conocer visiones distintas enriquece el trabajo, y eso se agradece cuando, como en este caso, estás tratando un tema tan serio para una ciudad, para un estado. 

¿Te parece que funciona la alianza activismo- periodismo?

Me parece que es un paso natural y obligado para las personas que queremos generar incidencia. Es como cerrar un círculo virtuoso: el periodismo visibiliza ciertas problemáticas, el activismo toma esas investigaciones y genera la incidencia.

Si una organización de la sociedad civil quiere combatir la corrupción, debería integrar siempre los dos componentes. Así, creo, es más fácil lograr que ciertas problemáticas locales sean visibles en la esfera nacional, lo que facilita su solución.

¿Qué recomendarías a otros colegas que están trabajando ahora en sus proyectos?

Que hagan su cronograma y lo cumplan, que tomen esto con seriedad. Si el día 25 del mes tienes una reunión con tus fuentes y una junta con tu equipo, no puedes fallar. 

Es muy importante también tener siempre un plan B. Si tienes una fuente de la que esperas cierta información, debes pensar en qué harás si esa fuente decide no hablar contigo de ultimo momento. Tienes que tener siempre otra opción, porque si no la tienes, la historia se cae.  

Calificaste lo que está ocurriendo en Monterrey con la contaminación como una muerte lenta…

Así es, es un envenenamiento lento, pero estamos a tiempo de que Nuevo León asuma el liderazgo empresarial que lo convirtió en el centro industrial y económico del país y le ponga solución a esta situación. Ser la zona industrial más importante del país nos llena de orgullo, nos hace feliz, no podemos permitir que esa industria que nos hace llenarnos de orgullo termine por enterrarnos a todos.

FIN

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