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Reportear en los tiempos del Coronavirus

En la frontera de México con Estados Unidos los reporteros que cubren la pandemia del Covid-19 parecen ir todos los días a una batalla donde los riesgos están en todos lados: no existen protocolos de seguridad que no sean los que genera el sentido común, el riesgo de contagio está en todos lados y, por si no fuera suficiente, el fantasma del desempleo empieza a rondar en las redacciones. En la parte final de este texto, incluimos recomendaciones del CPJ para reducir los riesgos de reportear en los tiempos del Coronavirus. 

El temor se multiplica en las redacciones y fuera de ellas: protegerse, salir o no a hacer la cobertura, una agenda enfocada en la pandemia del Coronavirus y, por si fuera poco, la reducción de jornadas laborales que podrían derivar en el desempleo o, en el mejor de los casos, en la disminución de los ingresos.

Después de los especialistas de la salud, de los responsables de la seguridad y la toma de decisiones, los reporteros, fotógrafos y camarógrafos son siempre quienes están en la siguiente línea de acción, en este caso, de divulgación, pero son también quienes están más propensos a resultar afectados, por un contagio, por ejemplo.

Es como una guerra sin frente de batalla, el peligro está por todos lados y ante la protección de la salud, ninguna medida está de más.

 Históricamente los periodistas aprenden sobre la marcha las mejores formas de ejercer su trabajo, como pasó con la cobertura de la inseguridad. Ya después, quizá, han tomado cursos o leído literatura al respecto.

 Frente a una pandemia como el Coronavirus, la mayoría ha continuado realizando su trabajo casi de manera habitual. Algunos reporteros están tomando medidas, ¿cuáles?, las que se les ocurren. Otros no toman ni las precauciones más básicas, mientras que otros pocos ya han recibido indicaciones de cuidado por parte de los medios de comunicación para los que colaboran, ya sea de planta o como “freelancers”.

 “No hay un protocolo, sinceramente, (que se haya) implementado para periodistas cuando dicen, ‘nada de tumultos’”, dijo Jonathan Tapia Luna, quien trabaja como corresponsal desde Monterrey, Nuevo León, para una agencia nacional de noticias.

 Y agregó, “para empezar, en una entrevista banquetera ¿cómo le preguntas al funcionario si no te metes en la bola? Y ahí ya son entre 10 y 30 compañeros de los medios de comunicación con quienes estás hombro con hombro y espalda con espalda, pecho con pecho”.

 Tapia se refiere a las entrevistas en donde los reporteros abordan a los funcionarios o políticos afuera de sus oficinas o, literalmente, en la banqueta.

 Es usual que cuando eso pasa, los reporteros que cubren dicha fuente se amontonen alrededor de la persona extendiendo sus grabadoras, teléfonos y cámaras para obtener la mejor información e imagen.

 Lo ideal en estos casos, dijo Tapia, sería poner una bocina para que todos pudiesen captar el audio y que los periodistas se mantuvieran a un metro de distancia entre sí.

 Consideró que, hasta el momento, en Monterrey nadie ha aplicado ésa ni ninguna otra medida ante la pandemia del Coronavirus.

Conferencia de Prensa en Alemania.

Conferencia de prensa en Roma. Reporteros mantienen distancia.

Tapia cuenta con la experiencia de haber cubierto la crisis provocada por la influenza A H1N1 del 2009, cuando, a la vez, se llevaban a cabo las campañas políticas para la elección a gobernador de Nuevo León. 

Sí proliferó el miedo, pero con un cubre bocas y un frasco de gel antibacterial, todos los reporteros, fotógrafos y camarógrafos se sentían inmunes.

“En aquel momento la psicosis sí nos invadió a los reporteros. Realmente nos daba miedo. Nunca habíamos vivido, muchos o la mayoría de esta generación, una crisis de salud, y ver a toda la gente con tapabocas y a Rodrigo Medina (entonces candidato del PRI) que era uno de los candidatos fuertes y después fue gobernador, regalando gel y tapabocas a todo mundo. Nos daba mucho miedo. Nosotros andamos en la cobertura, andamos con tapabocas, con guantes”, detalló.

Ahora se han enterado que un cubrebocas no impide el contagio. Prefieren seguir haciendo su trabajo de manera habitual.

“Somos de las profesiones donde no nos queda de otra, o salimos o salimos, porque no hay manera de que nuestra chamba se haga desde la casa. El funcionario no te contesta desde la casa, no hay ruedas de prensa vía teleconferencia como las hace Cemex o en otros países”, dijo Tapia.

 

Precauciones paso a paso

En su trabajo como reportera para la Agencia EFE y Punto Norte desde Tijuana, Baja California, Inés García consideró que poco a poco se han ido tomando las precauciones necesarias ante la pandemia del Covid-19.

 Quizá por su cercanía con San Diego, California, ciudad estadounidense desde la que también realiza su trabajo, las empresas de comunicación y los reporteros han empezado a tomar medidas.

 “Ahorita lo que estoy haciendo es que trato de reportear desde aquí, sólo que sea algo muy urgente (voy a San Diego). Pero también, la línea está muy larga, pues cerraron varias líneas de vehículos y en el (carril) peatonal te revisan mejor o te toman la temperatura o así”, detalló Inés García.

En Tijuana no se habían anunciado casos al momento de la entrevista, sin embargo, en California ya se habían detectado decenas de contagios.

Tiene claro el ejemplo de un par de amigas que trabajan en medios de comunicación de San Diego, a quienes ya les pidieron que trabajaran desde sus casas.

 Existe una preocupación paralela, confesó, y es que la agenda está completamente situada en el tema del Covid-19, y eso ha preocupado a los profesionales de la información que manejan otro tipo de temas y temen verse afectados económicamente.

 “Por ejemplo, algo que tiene que ver con la cobertura legislativa, de migración, con temas que son una fuente de trabajo para muchos, se está quedando ahorita en un segundo plano”.

En Mexicali, Baja California, son pocos los casos. El 18 de marzo fueron confirmados dos contagios por Covid-19, sin embargo, el tener la frontera con Calexico, California, preocupa al reportero Armando Nieblas, ya que las ciudades fronterizas comparten desde vialidades hasta su vida laboral y existe una gran vulnerabilidad de ambos lados.

 “La verdad es que no se ha tomado ninguna medida en particular. No ha habido un protocolo. Nos han dado algunas recomendaciones como a todos o que nosotros hemos visto por fuera, en las organizaciones, pero aquí, la verdad es que seguimos reporteando de manera habitual. Salimos a la calle, vamos a entrevistas, porque no ha afectado tanto el tema”, describió Armando.

 Al igual que en muchas ciudades del país, en Mexicali se han suspendido eventos públicos y privados, han colocado botes con gel antibacterial en las entradas de los edificios.

 Así también en Calexico, dijo, con la diferencia de que, en el lado norteamericano, los reporteros no están acudiendo a hacer entrevistas a edificios públicos, sino que las hacen vía telefónica, según le ha contado un compañero que cuenta con permiso para ejercer en Estados Unidos.

 “Lo que me ha platicado es que de aquel lado restringieron un poquito lo del acceso a las personas, es decir, se reportean los casos, escriben y todo, pero lo estaba haciendo por teléfono, llamando a los médicos o al centro médico”, recordó.

 Desde Piedras Negras, Coahuila, en donde hasta el momento no se había confirmado ningún caso de Coronavirus, el reportero René Arellano ha tomado sus propias medidas de protección.

 Aunque tampoco había casos confirmados del otro lado de la frontera, Eagle Pass, Texas, él toma distancia con otras personas, ingiere vitaminas y utiliza gel desinfectante.

 “Las mismas medidas que se toman en este tipo de cobertura y de contingencia. La distancia, pues obviamente, con la grabadora a lo largo y pues mantener la distancia con las personas y si hay muertes o síntomas de resfriado y eso, pues yo creo que vamos a tener que, en mi caso, definir si continúo ahí o me muevo a otro sitio”, precisó.

 Como reportero de Televisa Nuevo Laredo y Stereo 91, el tipo de cobertura que hace Edgar Martínez es muy variada y siempre en la inmediatez, no obstante, eso no ha impedido que tome precauciones.

 La televisora para la que trabaja ya les ha dado algunas indicaciones, como no estar en grupos de más de diez personas y esterilizar sus manos, entre otras medidas.

 “Si son muchas personas, mejor esperarnos y hacer nuestro trabajo aparte, para evitar cualquier situación que pudiera poner en riesgo la salud de nosotros como trabajadores y también al momento de regresar a la empresa o a nuestras casas (…).

 “(Tener precaución) al saludar a los compañeros y a los funcionarios, por cuestiones de salud; mantenernos un poquito al margen, a distancia”, dijo.

 A diferencia de la cobertura durante la gripe H1N1, está vez se están tomando medidas más fuertes. “Sí está un poco más grave que en aquel año, pero esperemos que no pase a mayores con estas medidas que se están tomando, que sirvan para contrarrestar todo esto y que no se incremente en la cifra de personas contagiadas”.

 

Protocolos personales 

A pesar de que Francisco Cobos ha estado viajando constantemente por distintas partes de México y Estados Unidos para cubrir la pandemia para la televisora en la que trabaja, cada vez son más las medidas de protección que ha adoptado junto a su compañero camarógrafo.

 “No acudir a entrevistas presenciales si no es necesario, entonces, por ejemplo, la mayoría de las entrevistas las estamos haciendo por Skype o por WhatsApp vídeo, o sea, yo le mando las preguntas a alguien que voy a entrevistar y me las contesta al celular en video y otra manera es por Skype”, detalló Cobos, quien recientemente estuvo en San Antonio para cubrir la llegada de un avión con 300 pasajeros que evacuaron de un crucero procedente de Japón.

 Además de lavarse constantemente las manos, traer cubrebocas, guantes y gel antibacterial, el veterano corresponsal y sus compañeros van lo menos posible a la oficina para evitar el contacto con quienes están resguardados y hacen su trabajo desde la calle, siempre tomando distancia.

 “Por ejemplo, el camarógrafo y yo, tomar distancia, no estar cerca del camarógrafo. Cuando vamos en el vehículo, mantenerte un poco alejado para que si tú estás (contagiado), o él está, no te vaya a contagiar a ti”, describió Cobos.

 Detalló que para evitar las aglomeraciones han incluido, en la medida de lo posible, hacer los viajes por carretera, para no tener que pisar un aeropuerto o un avión.

 “Obviamente no son medidas normales para trabajar, las condiciones sí son de riesgo. Aunque uno no lo quiera ver así, no sabes en dónde. Y más que, como periodista, tú sabes, pues tenemos que ir a lugares donde están ocurriendo las cosas, entonces sí tenemos un riesgo muy alto”.

 Las personas a las que entrevistan también están tomando precauciones, afirmó, pues prefieren dar una entrevista vía Skipe o telefónica.

 Tener que evitar el contacto con la gente ha sido algo complicado para el experimentado corresponsal, Jason Buch, quien trabaja en Seattle, Washington. “Yo necesito ir y hablar con gente en las calles y es un poco difícil, porque los reporteros necesitan proteger su salud y los oficiales aquí no quieren que las personas estén en grupos en público y es difícil particularmente poder entrevistar”.

 En su vida personal, dijo, puede evitar tocar a alguien, pero es difícil negarle un saludo a alguien que le ofrece una entrevista y ello ha complicado el trabajo.

 A falta de quien dé declaraciones en las calles, también ha echado mano de las redes sociales. 

“Si necesito hablar con personas que no están saliendo, es un poco difícil, porque todas las personas que están en la calle son quienes que no tienen mucho miedo y para encontrar a una persona que sí tiene miedo, para un reportaje, para entrevistarlo, entonces uso Twitter o redes sociales”, explicó.

 Hasta el día de la charla con Buch, en el condado en donde radica se habían dado a conocer 488 casos de infectados y 43 muertos por el Covid-19.

 

El apoyo de la tecnología

Maritza Félix ha optado por trabajar desde su casa, en Phoenix, Arizona.

 “De hecho, por ejemplo, en las redacciones, en las televisoras locales están trabajando con el equipo esqueleto, como dicen acá, que son solamente las personas que sean indispensables en la oficina; todos los demás están trabajando de manera remota”.

En el periódico para el que Maritza escribe tampoco están asistiendo a la redacción, hacen juntas por medio de video-llamadas y mantienen comunicación vía correo electrónico y mensajes.

En el caso de que sea imperante acudir, dijo, como fue una reciente cobertura de las elecciones primarias del Partido Demócrata, tomó la precaución de estar a distancia de las personas y no tocar nada.

 “Ayer que se declaró el estado de emergencia para Phoenix, no lo dieron a conocer en una rueda de prensa tradicional, sino a través de videos y a través de sus redes sociales.

“Entonces, eso a nosotros también nos ayuda y nos están contestando muchas de las preguntas las autoridades de salud a través de las redes sociales y correos electrónicos y ha mantenido las páginas de internet bien actualizadas”.

El virus de la desinformación

Lamentablemente hay otro mal que ha infectado a toda la población, incluyendo a reporteros y medios de comunicación: la desinformación.

 Daniela Mendoza, directora de Verificado consideró que el tema del Coronavirus es un caldo de cultivo para la desinformación.

 “Porque justamente la desinformación se dispersa con mayor efectividad cuando lo que está sucediendo es algo que nos da miedo, que nos causa repulsión, o sea, la rapidez con la que se disemina la desinformación es proporcional a aquella que nos pega a los sentimientos más entrañables, a todo lo que tiene que ver con el temor, con la ira, con la repulsión”, detalló.

La mejor cobertura que se puede hacer sin caer en la desinformación, explicó, es ir a las fuentes oficiales. “Las redes sociales no son fuentes oficiales, a menos que sean las redes sociales de la Organización Mundial de la Salud, etcétera”.

Recomendó trabajar con quienes tienen información veraz con sustento y base científica, que sean quienes tienen acceso a la información directa y evitar caer en la tentación de dar a conocer la información no verificada por querer ser los primeros en publicarla, y dijo, “las redes sociales no son una fuente de información”.

“Cuando vamos a escribir de cómo prevenir accidentes en casa, cualquier paramédico con experiencia nos puede dar buenos consejos y puedo asegurar una buena nota, pero cuando se trata una pandemia, necesitamos un infectólogo, y no hay muchos infectólogos en nuestro mundo, en cualquier entorno y cuando hay una pandemia, pues están ocupados, entonces, es ideal que dejemos a la gente trabajar y que esperemos el flujo de información”, precisó.

En una entrevista realizada por el portal Sucursal Fauces a Salomón Chertorivski Woldenberg, ex secretario de Salud de México durante la administración del Presidente Felipe Calderón, fue enfático en el tema de la información verificada.

“La sobrerreacción resta efectividad, tanto en la salud pública como en la economía y que en ellas sólo caben los datos certeros, información confirmada, así como fuentes serias”, describe la publicación.

Identificado como el líder del grupo de atención sobre la influenza A H1N1 en 2009, recomendó rechazar o evadir información de dudosa procedencia, “como lo son las cadenas y vídeos que comparten en grupos de WhatsApp, donde tíos, tías, amigos de la escuela y compañeros de oficina, constituyen las fuentes menos oportunas y confirmadas o autorizadas para difundir noticias delicadas, como lo son las relacionadas con la salud pública”.

El Comité para la Protección de Periodistas (cuyas siglas en inglés son CPJ) ha dado a conocer una serie de recomendaciones para periodistas que trabajan en la cobertura de la pandemia por el Covid-19, que ya se ha extendido a 168 países y al 20 de marzo había provocado 8 mil 778 muertes, según la Organización Mundial de la Salud.

Recomendaciones del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ)

Además de mantener una distancia de al menos un metro con 20 centímetros de las demás personas, estos son algunos de los principales consejos del CPJ, que se han tropicalizado a la región:

  • Evitar el contacto cercano con toda persona que presente síntomas de enfermedades respiratorias, como toser y estornudar. Siempre cúbrase la boca y la nariz al toser y estornudar.
  • Lavarse las manos frecuentemente con agua caliente y jabón. Utilice gel o paños antibacterianos si no hay agua caliente y jabón, pero en cuanto le sea posible trate de lavarse con agua caliente y jabón.
  • Utilizar guantes protectores si visita un lugar infectado como un centro de tratamiento médico, o si le toca trabajar en un lugar semejante. Puede que sea necesario llevar otros equipos de protección personal médicos como traje completo y máscara para toda la cara.
  • Solamente consumir carne y huevos que estén bien cocinados.
  • No visitar mercados ni granjas húmedos en una zona afectada.
  • Evitar el contacto directo con animales (vivos o muertos) y su ambiente. No tocar superficies que puedan estar contaminadas con excrementos de animales.
  • Si la cobertura es en una instalación médica, granja o mercado, nunca colocar sus equipos en el suelo. Siempre descontaminar los equipos con paños antimicrobianos de acción rápida tales como Meliseptol, y a continuación desinféctelos exhaustivamente.
  • Si trabaja en un mercado, granja o instalación médica afectados, utilice calzado desechable o utilice sandalias impermeables que deben desecharse antes de abandonar el lugar.
  • Siempre seguir las recomendaciones locales.
  • Lavarse bien las manos con agua caliente y jabón antes y después de visitar una zona afectada, y durante la visita.
  • La OMS recomienda que no es necesario que las personas asintomáticas usen máscaras, salvo que las autoridades locales se los pidan, que esté en una zona de alto riesgo como un hospital, o que cuide a una persona que se sospecha está contagiada.
  • Nunca reutilizar las máscaras, y siempre desechar inmediatamente las máscaras usadas en una bolsa sellada.
  • Se recomienda no tocarse la boca, la nariz y los ojos.
  • De ninguna manera se recomienda utilizar máscaras de algodón o gasa.
  • No debe utilizar ni transporte público ni taxis hasta, como mínimo, 14 días después de su regreso de un país con elevado índice de infección.
  • Las personas mayores y las personas con problemas de salud crónicos se consideran de alto riesgo y deben valorar no participar en la cobertura si el riesgo de exposición a la infección es significativo.
  • Informarse sobre las últimas noticias en materia salud, pero también de seguridad en el lugar de cobertura, como protestas, ataques racistas, etc.
  • Revisar con frecuencia el estado de todo evento al que piense asistir, y tome en cuenta que países como Francia y Suiza han prohibido los actos públicos de más de mil personas.
  • Prestar atención a la seguridad digital, pues se ha informado que estafadores y hackers han utilizado correos electrónicos relacionados con el COVID-19 para engañar a las personas con la técnica del phishing, de acuerdo con Norton, una empresa especializada en la seguridad informática.
  • Antes de viajar a un país o estado afectado, asegurarse de tener al día todas las vacunas y la profilaxis de las enfermedades pertinentes para su destino. Valorar ponerse la vacuna contra la gripe para evitar la confusión por otros síntomas que pueda presentar.
  • Informar a la empresa el plan que implementará para ayudarlo y apoyarlo en caso de que se enferme durante la cobertura.
  • Mantener a sus familiares informados de dónde se encuentra y sus condiciones de salud.
  • Tomar en cuenta los artículos de uso personal que podría necesitar en su viaje y pudieran estar escasos en su lugar de origen.
  • Considerar las afectaciones psicológicas que pudiera sufrir al informar desde una zona afectada por el COVID-19. Un recurso valioso para los trabajadores de medios que cubren situaciones traumáticas es el Centro DART para el Periodismo y el Trauma.
  • Preparar un plan de contingencia. Los centros urbanos y hasta regiones enteras pueden ser objeto de bloqueos o cuarentenas con poco o sin ningún aviso previo.
  • No viajar si está enfermo. Muchos aeropuertos regionales e internacionales, así como otros ejes de transporte, han implementado controles sanitarios. A la llegada, los viajeros pueden ser sometidos a pruebas médicas o a cuarentena obligatoria.
  • Valorar la compra de pasajes aéreos o de autobús completamente reembolsables.
  • Tener en cuenta que las opciones de viajes internacionales se han reducido debido a que las aerolíneas han cancelado vuelos hacia y desde ciertos destinos.
  • Tener en cuenta que varios países han impuesto prohibiciones de viaje, cuarentenas obligatorias y/o un período de monitoreo de 14 días a la llegada al país para ciertas nacionalidades.
  • Revisar si el país o estado de destino al que se dirige exige un certificado médico para probar que usted no tiene el Covid-19.
  • Mantenerse al día sobre cualquier cambio en su punto de llegada.
  • Estar alerta al cierre de las fronteras terrestres con poco o sin ningún aviso previo.
  • Mantenerse informado y actualizado con los medios locales sobre las últimas restricciones de movimiento dentro de las ciudades en el país que visita.
  • Si visita una instalación médica, una zona de cuarentena, granjas y mercados de animales, pregunte por las medidas higiénicas que se implementan. Si le queda alguna duda, no realice la visita.